Cada cierto tiempo el mundo del vino nos
sorprende con sus nuevas tendencias e innovaciones.
El 2020 no es la excepción y diversos
productos y hábitos de consumo que se comenzaban a ver hace algunos meses
parecen consolidarse.
Vinos rosados, veganos y en lata son solo
algunas de las tendencias que están marcando fuertemente la industria
vitivinícola a nivel mundial y donde Chile, no es la excepción.
A continuación, dejamos algunas de estas
tendencias:
El boom del Rosé
Los volúmenes de vino Rosé han aumentado sostenidamente
en el mundo desde 2011. Según el informe de Vinexpo 2018, las ventas de este
vino crecieron de 223 millones de cajas de nueve litros en 2011 a 237 millones
en 2016 y para el año, se prevé que se expanda aún más, totalizando 252
millones de cajas.

Además, Jaime de la Barra enfatiza que “otras
de las razones del alza se deberían a que, actualmente, en el mercado existen
exponentes con una excelente relación precio y calidad, lo que, sumado a su
atractivo visual y su evolución hacia un perfil más elegante y sofisticado, ha atraído
consumidores de todas las edades y géneros.
Bloggers y celebridades de todo el mundo
también se han sumado a esta tendencia, tanto así que Drew Barrymore, Angelina
Jolie y Brad Pitt, ya están produciendo sus propios vinos rosados.
Poco a poco el vino rosé, se ha ido transformando
en un producto premium.
A pesar de que la frecuencia en el consumo
de vino está disminuyendo, el gasto por botella ha ido aumentado y esto seguirá
así durante este año.
Hay un cambio continuo hacia convertir al
vino, en un producto premium, con bebedores más jóvenes que impulsan esta
tendencia.
“Hoy
los consumidores, además de estar más informados sobre la elaboración de vinos,
se atreven a probar nuevos productos más premium y cepas menos tradicionales. A
esto se suma el hecho de que el mercado ha crecido bastante y nos ofrece una
amplia variedad de vinos que hace 20 años no teníamos”, detalla De la Barra.
Vino en lata
Este formato, ha sido un éxito en países
europeos y en Estados Unidos, donde las ventas de vino en lata aumentaron 43%
durante el 2018.
Si bien el vino enlatado sigue teniendo
una pequeña parte de la industria, con cerca del 0,2% de las ventas totales de
vino, está registrando una de las mayores expansiones de la industria,
especialmente en los países del Nuevo Mundo y es por eso que una de las apuestas
de Santa Rita, es posicionarse como líder del segmento de latas de vinos
Premium en Chile.
Estos envases, además de ser fáciles de
llevar, tienen la característica que son amigables con el medio ambiente,
considerando que, a nivel mundial, el aluminio e el contenedor de bebida más
reciclado.
“Fuimos pioneros en Chile lanzando el año
pasado el primer vino y espumante en lata, con la marca Rita. Uno de los
atributos que destaca, es que un 70% de cada uno de los contenedores está hecho
con aluminio previamente reciclado”, destaca Jaime De la Barra.
Vinos veganos
Sin duda el veganismo está irrumpiendo en
el mundo.
Según la última Encuesta Nacional del
Medio Ambiente, un millón y medio de chilenos no consume carne en su dieta
diaria, mientras que un 75% de la población estaría dispuesta a disminuir su
ingesta para evitar las consecuencias ambientales de la producción de carne.
Esta es una tendencia que suma cada vez, más
adeptos y tanto Viña Santa Rita como Carmen, no se quedan atrás ya que a partir
de la cosecha 2018, todos sus vinos son aptos para las personas que no consumen
productos de origen animal.

Consumo moderado
A pesar de que cada día existen más
etiquetas y más variedades de vino y bebidas alcohólicas, las personas se han
vuelto cada vez más moderadas en su consumo.
Esta tendencia, impulsada principalmente
por los millennials, responde al propósito de llevar una vida más saludable,
preocupados por el medio ambiente y más conscientes de lo que se consume.
Esto, ha llevado a que varias marcas
lancen productos sin alcohol o con una menor graduación alcohólica como, por
ejemplo, los vinos parcialmente desalcoholizados, como el caso de Rita Blanc, algunos
ready to drink o cervezas.
Según el último informe de Euromonitor International el consumo de cerveza sin alcohol creció 127% en cinco años.