Hay panoramas que no necesitan grandes planes: basta una mesa bien servida, buena compañía y tiempo para quedarse conversando.
Esa es la lógica detrás del brunch, un formato que The
Ritz-Carlton, Santiago mantiene como una invitación a alargar el fin de semana
y disfrutar el domingo sin prisa, en torno a la gastronomía, la sobremesa y el
encuentro familiar.
Disponible todos los domingos, la propuesta reúne estaciones dulces y saladas, preparaciones en vivo, mariscos, carnes, repostería y una cuidada selección de bebidas, incluyendo coctelería clásica.
A esto se suman estaciones sorpresa y la presencia de una
viña distinta cada semana, pensada para destacar la cultura vitivinícola de
Chile y enriquecer la experiencia con nuevas etiquetas y maridajes.
Más que una comida, el brunch se presenta como una instancia para reunirse en familia, encontrarse con amigos o celebrar en torno a una mesa abundante.
Su formato flexible permite recorrer
distintos sabores y momentos, desde opciones frescas y livianas hasta
preparaciones más contundentes, en un ambiente cómodo, elegante y relajado.
“Buscamos ofrecer una
experiencia generosa y sofisticada, inspirada en los sabores de Chile y pensada
para disfrutar sin prisa, en torno a la mesa y en buena compañía”, comenta
Ramón Menéndez, chef ejecutivo de The Ritz-Carlton, Santiago.
Con esta propuesta, The Ritz-Carlton, Santiago continúa fortaleciendo su oferta gastronómica y manteniendo viva una tradición cada vez menos frecuente en la hotelería local: el brunch de domingo como un panorama familiar, de sobremesa y celebración.

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