sábado, 24 de octubre de 2026

El presidente del Tourism and Society Think Tank participó en el cuarto Foro de Liangzhu

Antonio Santos del Valle
Presidnete de Tourism and Society Think Tank
 El cuarto Foro de Liangzhu, celebrado en Hangzhou (China) del 18 al 20 de octubre bajo el lema “Bridging the past and the future: safeguarding cultural heritage for our times”, ha dejado una huella especial para el Tourism and Society Think Tank.

Su presidente, Antonio Santos del Valle, participó en este encuentro internacional en calidad de asesor externo de la UNESCO, y su intervención se ha convertido en una de las más comentadas de toda la cita.

El reconocimiento no se quedó en la sala. La televisión pública china entrevistó a Santos del Valle para conocer de primera mano su visión sobre el futuro del turismo cultural, y la televisión de la ciudad de Hangzhou hizo lo propio.

Ambas entrevistas confirman el interés que despertaron sus ideas y el eco que han tenido más allá del foro, en un país que ha convertido la protección de su legado en una prioridad nacional.

Para el TSTT, que su presidente haya sido convocado como asesor externo de la UNESCO supone un respaldo de enorme valor. Es, en primer lugar, un reconocimiento personal a una trayectoria profesional dedicada a pensar el turismo desde la sociedad y no solo desde las cifras.

Pero es también un aval para el propio centro de pensamiento, cuya mirada sobre las comunidades locales encuentra ahora un lugar en el debate global sobre el patrimonio.

El foro, organizado por el Ministerio de Cultura y Turismo de China, la Administración Nacional del Patrimonio Cultural y el Gobierno de la provincia de Zhejiang, tuvo como escenario el entorno de las ruinas arqueológicas de Liangzhu.

Este yacimiento, Patrimonio Mundial desde 2019, guarda las huellas de una sociedad urbana que floreció hace más de cinco mil años en el delta del río Yangtsé y celebra este año el noventa aniversario de su descubrimiento. Ministros, organismos internacionales y especialistas de todo el mundo se dieron cita para debatir cómo proteger ese legado sin congelarlo.

Santos del Valle intervino en la mesa redonda de alto nivel “Embracing the Future: Cultural Heritage Preservation, Transmission and Sustainable Tourism”, moderada por Peter DeBrine, responsable del programa de Turismo Cultural Sostenible de la UNESCO.

Compartió panel con Raphael Callou, director general de Cultura de la Organización de Estados Iberoamericanos; y Abdulrahman Alsuhaibani, vicepresidente de Cultura de la Comisión Real para AlUla

Su punto de partida fue una pregunta tan sencilla como incómoda: ¿para quién es el turismo? A partir de ella defendió que la cultura y el patrimonio no son un decorado para el visitante, sino la memoria viva de una comunidad. Advirtió de que ese mismo legado puede dar trabajo y orgullo a un pueblo o, por el contrario, vaciar un barrio histórico y convertir una fiesta tradicional en un espectáculo sin alma. La diferencia, señaló, está siempre en las decisiones que se toman y en quién las toma.

Recordó, además, la experiencia de muchas zonas rurales donde recuperar un oficio, un camino o una celebración devolvió primero la autoestima, después a algunos jóvenes y, solo al final, a los visitantes. Ese orden, insistió, es decisivo. Por eso propuso que toda política turística empiece preguntando a los vecinos qué quieren compartir y qué prefieren proteger.

Ante la Estrategia de Turismo Cultural Sostenible que prepara la UNESCO, el presidente del TSTT planteó cinco ámbitos de impacto.

Pidió situar a las comunidades en el centro de la gobernanza, medir más allá de llegadas y pernoctaciones, gestionar los flujos antes de que se conviertan en crisis, asegurar que el valor se quede en el territorio e integrar la acción climática.

Todo ello, explicó, cabe en el concepto de turismo estratégico, que sitúa la actividad turística dentro de un proyecto de territorio.

La imagen con la que cerró su intervención resume bien su mensaje. Hay un turismo que pasa como el viento, consume y se marcha con una foto, y otro que se parece a la lluvia, porque empapa la tierra y ayuda a que algo crezca cuando ya se ha ido.

Santos del Valle ofreció la experiencia y su paso por Liangzhu, refrendado por la atención de los medios chinos, abre una etapa de nuevas oportunidades de colaboración internacional.

Y deja una idea clara: el éxito del turismo cultural no se medirá por el número de visitantes, sino por si quienes viven en cada lugar podrán seguir llamándolo hogar dentro de cincuenta años.

Artículo publicado en la plataforma #Tourism and Society Think Tank.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El presidente del Tourism and Society Think Tank participó en el cuarto Foro de Liangzhu

Antonio Santos del Valle Presidnete de Tourism and Society Think Tank   El cuarto Foro de Liangzhu, celebrado en Hangzhou (China) del 18 al ...