Durante su reciente viaje por el país, el actor visitó el Pantanal, el humedal tropical más grande del mundo y un referente internacional para la observación de animales en libertad.
Allí
conoció iniciativas dedicadas a la conservación de la biodiversidad, y dejó en
claro que este tesoro natural es también un destino turístico apasionante para
quienes aman la naturaleza y los paisajes diferentes.
Comprender el Pantanal
comienza por seguir sus ciclos. El agua avanza sobre las llanuras, transforma
los caminos en canales y, meses después, retrocede para devolverle espacio a la
tierra firme. Este movimiento determina los desplazamientos de la fauna, la
rutina de las haciendas y la experiencia de los viajeros.
Situado principalmente en los
estados de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, en la región Centro-Oeste de
Brasil, el bioma reúne ríos, llanuras y bosques adaptados a la alternancia
entre las temporadas de inundación y sequía.
La Unesco reconoce el Área de
Conservación del Pantanal como Patrimonio Mundial Natural, mientras que una
zona más extensa forma parte de la Reserva de la Biosfera del Pantanal. La
relevancia del destino también se refleja en la prensa internacional.
En 2026, el periódico
británico The Telegraph incluyó el avistamiento de jaguares en una
lista de 20 experiencias para vivir al menos una vez. En los Wanderlust Travel
Awards 2025, Brasil ocupó el segundo lugar entre los países más deseados para
realizar viajes de naturaleza y observación de fauna.
En el Pantanal, la luz, la
temperatura y el nivel de las aguas definen los horarios y los recorridos del
viaje. Investigadores, peones, habitantes y guías especializados ofrecen
diferentes perspectivas sobre la fauna y la vida en la llanura para que los visitantes
puedan vivir cada momento al máximo.
Cómo recorrer el Pantanal
Dos regiones concentran
algunas de las principales rutas de acceso. En el Pantanal Norte, en Mato
Grosso, los ríos, canales y bosques de ribera conducen a expediciones por
distintos entornos, especialmente en zonas donde se registran avistamientos
frecuentes de jaguares. Poconé es una de las bases para quienes recorren la
ruta Transpantaneira.
Al final de la vía, Porto Jofre sirve como
punto de partida para travesías por los ríos Cuiabá, Piquiri y Três Irmãos.
Alojamiento, conservación y
naturaleza
Estancias, posadas y hoteles de naturaleza ofrecen distintos niveles de comodidad, acceso a áreas naturales y, en algunos casos, actividades vinculadas a proyectos ambientales.
La
programación suele concentrarse al amanecer y al final de la tarde, cuando
muchos animales están más activos, y puede incluir paseos en barco, safaris en
vehículos abiertos, caminatas y expediciones nocturnas.
La rutina de las haciendas
acerca al visitante al trabajo con el ganado y a una forma de vida construida a
partir de la convivencia entre las personas, los animales y el paisaje. Las
cabalgatas recorren llanuras, zonas inundadas y senderos, con oportunidades
para observar la fauna durante el trayecto. En las noches despejadas, la escasa
iluminación artificial favorece la observación de las estrellas sobre las
llanuras.
Observación de jaguares y aves
Avistar un jaguar en libertad es un ejercicio de paciencia. Entre julio y noviembre, un período generalmente asociado al descenso del nivel de las aguas, la concentración de animales cerca de los ríos puede favorecer los avistamientos en algunas zonas.
Las
embarcaciones suelen salir temprano y avanzan lentamente mientras guías y
pilotos examinan las orillas, escuchan vocalizaciones y buscan movimientos
entre la vegetación.
En tierra firme, los vehículos
abiertos recorren rutas y senderos al amanecer y al final de la tarde. Además
del jaguar, durante el trayecto pueden aparecer osos hormigueros gigantes,
ciervos, tapires, pecaríes de labios blancos y aves. Al interpretar huellas y
comportamientos, los guías explican por qué la conservación del hábitat es
decisiva para la permanencia de estas especies.
Pantanal es además un
referente brasileño para la observación y la fotografía de aves, con más de 650
especies registradas. Tuyuyús, guacamayos jacinto, garzas, espátulas, martines
pescadores, seriemas y urutaúes pueden encontrarse en llanuras, orillas de
ríos, senderos y zonas cercanas a las haciendas.
El amanecer ofrece una luz suave y una mayor
actividad de la fauna. Los guías ayudan a identificar especies, reconocer
cantos e interpretar comportamientos, y muestran cómo cada entorno alberga
diferentes poblaciones a lo largo del año.
Crucero fluvial por el corazón
del Pantanal
Los cruceros por el río
Paraguay permiten recorrer distintas zonas del Pantanal durante varios días,
utilizando el barco-hotel como alojamiento y base para realizar actividades en
tierra y en el agua. Con salida desde Corumbá, las embarcaciones atraviesan
llanuras inundadas, bosques ribereños y horizontes abiertos.
El itinerario puede incluir
paseos en embarcaciones pequeñas, senderismo, actividades acuáticas autorizadas
y observación de aves. Entre los destinos se encuentra la Serra do Amolar,
donde las formaciones montañosas se encuentran con ríos, llanuras y bosques.
Safari en barco
De menor duración y en embarcaciones más pequeñas, el safari en barco se concentra en la búsqueda de animales a lo largo de canales y orillas.
Los barcos avanzan a velocidad controlada mientras guías y pasajeros siguen los movimientos y sonidos de su entorno.
Garzas, tuyuyús, martines pescadores, guacamayos, cormoranes, caimanes
y capibaras pueden aparecer durante el recorrido.
Cultura, sabores y
hospitalidad pantanera
En las estancias y
comunidades, los guías, peones, artesanos y habitantes comparten saberes
construidos a partir de la convivencia con los ríos, el trabajo en las
estancias y las transformaciones del paisaje. Sus historias presentan el
Pantanal como un territorio habitado y culturalmente diverso.
Esta relación también se
refleja en la cocina. Pescados de río, carnes cocinadas lentamente, arroz
carreteiro, caldo de piraña, sopa paraguaya, paçoca de carne seca, macarrão de
comitiva y farofa de plátano macho reúnen influencias indígenas, fronterizas y
rurales. Alrededor de la mesa, recetas, recuerdos y anécdotas ayudan a contar
la vida en la llanura.
Conservación y naturaleza
En algunas zonas, los viajeros
pueden conocer el trabajo de investigadores, biólogos y guías que monitorean
especies y hábitats. Las actividades requieren reserva previa y varían según la
disponibilidad de los equipos, la temporada y las condiciones sobre el terreno.
1. Onçafari
En Caiman Pantanal, la
propiedad visitada por Leonardo DiCaprio en la región de Miranda, Onçafari
desarrolla iniciativas de investigación, ecoturismo, reintroducción de
animales, prevención de incendios y protección de áreas naturales. La
organización comenzó a trabajar en el bioma en 2011, con el jaguar como foco
principal.
Los huéspedes pueden
participar en recorridos en vehículos de safari y conocer las técnicas
utilizadas para localizar y monitorear a los animales. Los guías también
explican el papel de los grandes depredadores y las normas para observarlos sin
alterar su comportamiento.
2. Projeto Arara Azul
Creado en 1990, el Projeto Arara Azul monitorea nidos y estudia la reproducción del guacamayo jacinto y de otras aves.
En la misma propiedad, los visitantes pueden observar las aves en
libertad y acompañar parte del trabajo de campo. El Instituto Arara Azul
también ofrece información sobre actividades de observación en otros puntos del
Pantanal Sur.
En la Serra do Amolar, el Instituto Homem Pantaneiro trabaja en la protección de áreas naturales, el apoyo a las comunidades y la prevención y el combate de incendios.
A través del programa Amolar Experience, los viajeros pueden participar en itinerarios por reservas privadas y otras zonas del Pantanal.
Las experiencias pueden incluir navegación, caminatas, observación de fauna y visitas previamente acordadas a comunidades locales.
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