¿Te gusta disfrutar de un buen café? Si es así, seguramente ya conoces las propiedades que, desde hace mucho tiempo, se destacan de esta aromática bebida: sus capacidades estimulantes que mejoran los estados de alerta, la concentración y la memoria de corto plazo.
A ellas se suman sus
características digestivas y antiinflamatorias (por su capacidad para estimular
el tracto gastrointestinal) y la asociación que tiene su consumo moderado con
la prevención de enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson.
Pero todo lo bueno no queda
ahí: recientemente, un estudio desarrollado por profesionales de la Facultad de
Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de la Universidad de Texas (Estados
Unidos) indicó que los compuestos del café también servirían para combatir el
estrés y el envejecimiento de los humanos.
En sus conclusiones, los
científicos indicaron que todo se debe a que los compuestos de esta popular
bebida tienen la capacidad de activar una proteína en las células del cuerpo
que se conoce bajo el nombre de NR4A1.
¿Cómo se entiende esto? La
química farmacéutica y académica de la Facultad de Química y Biología de la
Universidad de Santiago, María Paz Sánchez, lo explica así: “la NR4A1 (por sus
siglas en inglés, Orphan Nuclear Receptor 4A1 o Receptor Nuclear Huérfano 4A1)
es una proteína que pertenece a la superfamilia de los receptores nucleares y
que actúa como un factor de transcripción, lo que significa que, su función
principal, es unirse al ADN dentro del núcleo celular para activar o desactivar
la expresión de genes específicos”.
La académica indica que esta
proteína “cumple un papel indispensable como sensor molecular y de ‘interruptor
de supervivencia’ frente al estrés ambiental, metabólico y oxidativo de las
células”.
Y de este modo, “frente al
estrés celular e inflamatorio, protege el ADN y la homeostasis de los tejidos,
favoreciendo la reparación celular y previniendo la apoptosis (muerte celular
programada) no deseada frente a agresiones físicas o químicas”, sostiene.
De esta manera, cuando las
personas toman café, se produce una interacción entre sus proteínas NR4A1
(contenidas en las células) con los compuestos de la bebida, activándose y
desencadenando una respuesta genética protectora contra el estrés y la inflamación.
¿Cuánto café hay que tomar para
impedir el estrés?
Pese a la información aportada por el estudio de la Universidad de Texas, María Pilar Sánchez hizo un llamado a la mesura.
“La recomendación, como profesional de la salud, es mantener una pauta de consumo moderado, prestando atención al modo de preparación y a su temperatura e integrándolo de forma equilibrada dentro de un estilo de vida saludable”, acota.“Hay una población
especialmente sensible, como el caso de embarazadas y en lactancia donde el
consumo debe estar vigilado y limitado a un máximo de 1 a 2 tazas.
Además, las personas con hipertensión no controlada, arritmias, ansiedad grave o insomnio deben evaluar su tolerancia individual o considerar la opción del café descafeinado, el cual conserva la mayor parte de los compuestos antioxidantes y conversar con sus médicos de cabecera acerca del consumo de café en forma personalizada”, concluye.

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