domingo, 17 de mayo de 2026

Empieza la mejor temporada para visitar los Lençóis Maranhenses

Los Lençóis Maranhenses, con sus dunas de arena blanca y sus lagunas cristalinas, son una de las joyas naturales más impresionantes de Brasil. Y aunque es un paraíso para disfrutar todo el año, su máximo esplendor se vive a partir de junio. 

Un viaje de conexión con la naturaleza y descubrimientos inolvidables para quienes busquen destinos menos populares.

Ubicado en el nordeste del país, el Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses se encuentra a unos 250 kilómetros de São Luís, capital del estado de Maranhão y principal puerta de entrada aérea al destino. Desde allí parten traslados terrestres hacia las principales ciudades base de la región: Barreirinhas, Santo Amaro y Atins.

Las extensas dunas de arena blanca están rodeadas por miles de lagunas de agua dulce que se forman durante la estación lluviosa, entre febrero y mayo. Pero en junio comienza la estación seca, y hasta septiembre es la época para contemplarlas en su mayor expresión, cuando las lluvias llenan las depresiones entre las dunas y revelan miles de piscinas naturales en tonos esmeralda y azul turquesa.  

Esta belleza ha atraído y encantado a miles de turistas de todo el mundo. Se recomienda programar una visita de al menos tres días para recorrer todo el Parque Nacional, saliendo de la ciudad de Barreirinhas y llegando a Santo Amaro. El recorrido se realiza con el apoyo de guías locales con experiencia en senderismo en el Parque Nacional. 

El encantode los Lençóis Maranhenses fue distinguido por la prestigiosa publicación británica Condé Nast Traveller, que los incluyó en la lista de las “7 maravillas naturales del mundo para 2026”, publicada en abril. 

La selección reúne paisajes naturales que impresionan no solo por su belleza, sino también por la relación entre ecología, cultura, conservación y presencia humana responsable. 

La publicación describe los Lençóis Maranhenses como un paisaje de dunas blancas aparentemente infinitas que, en cada estación de lluvias, se transforman en un escenario inusual: las lagunas de agua dulce en tonos azul y turquesa que surgen entre la arena crean una de las imágenes más sorprendentes del planeta. Es además un territorio vivo, donde comunidades tradicionales conviven desde hace generaciones con los ciclos de inundación y sequía.

Este reconocimiento internacional se suma a otro hito reciente: en 2024, el Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses fue inscrito por la UNESCO como Patrimonio Natural Mundial, con un área protegida de 156.562 hectáreas y criterios asociados a su belleza natural excepcional y la relevancia geológica de su paisaje.

Experiencias únicas en el Nordeste brasileño

Entre las vivencias más emblemáticas de la región destaca la visita a las lagunas del Parque. Lagoa Azul, Lagoa Bonita, Lagoa da Esmeralda, Lagoa da Gaivota, Lagoa das Emendadas, Lagoa da Betânia y Lagoa Tropical se encuentran entre los escenarios que revelan la imponencia del destino.

Para los viajeros que buscan aventura y una conexión profunda con el territorio, la travesía de tres días por el Parque Nacional ofrece una experiencia inolvidable a pie entre dunas, lagunas y comunidades tradicionales. Guiados por habitantes locales, los visitantes atraviesan escenarios silenciosos y cinematográficos, contemplan el amanecer y el atardecer sobre las dunas, nadan en aguas cristalinas y se hospedan en casas de familias de la región, logrando una inmersión en la cultura local y el ritmo del paisaje.

Navegar por el río Preguiças es otro paseo que conecta naturaleza, cultura y comunidades locales.

 En lancha, la ruta recorre aguas tranquilas rodeadas de vegetación nativa, manglares y pequeños poblados ribereños, con paradas que permiten conocer modos de vida tradicionales, probar sabores regionales y observar la transición entre río, dunas y mar.

En Atins, donde se juntan los Lençóis, el río y el mar, se crea una atmósfera singular. Durante las noches de luna nueva, la observación del plancton luminoso se transforma en un espectáculo: pequeños organismos marinos emiten destellos azulados cuando el agua se mueve y crean una experiencia sensorial particular. 

Los atardeceres ofrecen una de las postales más impresionantes del país, bajo una luz dorada y un escenario único.

Ua excelente opción para disfrutar de la zona es la experiencia de un picnic al atardecer en medio de las dunas.

 De los Lençóis a Jericoacora: un viaje por la ruta de las emociones

Para quienes deseen extender el viaje, los Lençóis Maranhenses son también la puerta de entrada a uno de los itinerarios más emblemáticos de Brasil. La "Ruta de las Emociones" atraviesa tres estados -Maranhão, Piauí y Ceará- y conecta tres íconos naturales: el Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses; el Área de Protección Ambiental Delta del Parnaíba (el único delta en mar abierto de las Américas); y el Parque Nacional de Jericoacoara, donde dunas, lagunas y mar componen un escenario de extraordinaria belleza.

A lo largo de más de 500 kilómetros y 14 municipios, el recorrido revela diferentes caras del nordeste. Desde los Lençóis, se puede seguir hacia el Delta del Parnaíba, un encuentro inusual entre río, mar, islas, dunas, manglares y canales.

El paseo en barco por los canales del Delta revela paisajes en constante transformación y uno de sus momentos más memorables es la "revoada dos guarás" (vuelo de las corocoras), cuando aves de plumaje rojo intenso cruzan el cielo al atardecer.

El itinerario sigue hasta Jericoacoara, en Ceará, una aldea de calles de arena conocida por sus lagunas de aguas claras, vientos favorables para deportes acuáticos, una atmósfera relajada y atardeceres imperdibles. Entre aventura, cultura local y hospitalidad, la Ruta de las Emociones transforma la visita a los Lençóis Maranhenses en una experiencia aún más amplia.

Consejos prácticos

Por ser un área natural protegida, la visita debe realizarse respetando las normas del Parque Nacional y con guías y operadores autorizados, por lo que se recomienda ir con las excursiones programadas con anticipación.

El clima de Lençóis Maranhenses es tropical, con temperaturas generalmente cálidas durante todo el año, y sus alojamientos son sencillos. 

Para los paseos por las dunas se recomienda ropa liviana, calzado cómodo para caminar en la arena, sombrero o gorra, lentes de sol, protector solar, una botella reutilizable con agua y una bolsa impermeable para proteger documentos y equipos electrónicos.

Cómo llegar:

Lençois empezó a posicionarse a nivel turístico a partir de 2002, cuando el asfalto llegó hasta Barreirinhas, el municipio que se promociona como la puerta de entrada al parque. Hay otros accesos como las ciudades de Santo Amaro e Atins, ya que el parque se entiende por tres municipios. Para llegar a São Luiz de Maranhao -la capital más próxima, a 250 km de Barreirinhas- hay vuelos diarios desde San Pablo y otras ciudades.

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