
Como la cosecha más temprana de los últimos veinte
años, la vendimia de este año, que se inició en febrero y finalizó a mediados
de abril, será sin duda una de las más recordadas, también por el desafiante contexto
en el cual se desarrolló.
La temporada 2019-2020 resultó ser más la cálida del
registro histórico y que la anterior ya que durante el invierno, hubo un
déficit extremo de precipitaciones y también, durante la temporada de crecimiento
y madurez, lo que permitió producir uvas sanas.
De acuerdo a Gerardo Leal, Gerente de Viticultura de
Santa Rita Estates, “los estados fenológicos fueron adelantados, incluyendo la
madurez de azúcar, pero con menor grado alcohólico, lo cual adelantó el
comienzo de la vendimia en 15-20 días”.
A pesar de que los rendimientos iniciales fueron
buenos, de acuerdo a las condiciones climáticas (en número de racimos y número
de bayas), estas fueron mermados por dos factores.

Todo ello, provocó una pérdida en el volumen de las
bayas y en los rendimientos finales, a excepción de aquellos campos que se
pudieron regar en invierno.
En cuanto a las variedades de uva, el enólogo
Sebastián Labbé, a cargo de las líneas Ultra Premium de Santa Rita, destacó
especialmente el Cabernet Sauvignon de Alto Jahuel, en el valle del Maipo.
“La cosecha 2020 fue un gran año para el Cabernet
Sauvignon. En general, encontramos fruta fresca y notas florales como la
violeta y se dio, un gran balance natural en las uvas entre alcohol y acidez,
lo que asegura una larga vida para los exponentes de esta temporada”.
“Asimismo, las condiciones de la cosecha 2020 fueron
notables para el Carmenere de Apalta, en el valle de Colchagua. Todo fue cosechado
en marzo, consiguiendo buenos niveles de madurez y excelente balance entre
alcohol/acidez y este balance, no se consigue todos los años, por eso
celebramos cosechas como esta”.

Los resultados son muy atractivos, encontrando un
balance entre los frescos aromas herbales y las notas cítricas, aportadas por
aquellos cuarteles con mayor madurez. En boca, encontramos mucha frescura, una
acidez punzante y bajos pH”.
Con respecto al Chardonnay de Limarí, agregó que “la cosecha de uvas para base espumante se adelantó una semana y para vino tranquilo, se adelantó entre 10 y 15 días, dependiendo del sector y se obtuvieron excepcionales resultados en esta variedad, vinos tensos, austeros y elegantes. En boca con gran largo y verticalidad, se dejan ver muchos sabores salinos dentro del equilibrio”.
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