2.000 kilómetros separan a la isla del lugar habitado
más cercano y 3600 del continente Sudamericano.
Estas cifran hacen de este un lugar remoto, y por esta misma razón el
manejo de la sustentabilidad se ha hecho cada día más importante.

Maná es el nombre que los Rapa Nui usan para describir
la mágica energía que existe en esta misteriosa y encantadora isla, energía cósmica
que se siente apenas uno aterriza en una pista rodeada de palmeras y que
termina con un océano Pacífico de aguas color turquesa.
Basta con sentir el viento cálido y húmedo para darse
cuenta que este lugar esconde muchos más enigmas que el origen de sus famosos
Moais, estatuas gigantes talladas en piedra que pueblan el territorio y le confieren
su imagen más emblemática a la isla. Lo que la gente no sabe de estas míticas
estatuas, es que se construían en honor a sus ancestros, en el interior de los
famosos Ahú reside esta poderosa fuente de energía llamada Maná.
Es un misterio científico, el hecho de que Isla de
Pascua sea uno de los puntos con mayor cantidad de concentración magnética del
mundo.

Sin embargo, no es solo este tipo de energía cósmica
la que hace de este lugar uno mágico, sino también sus flores silvestres, sus
cerros verdes, su fauna salvaje y su cultura milenaria.
Dentro de los lugares que no se pueden dejar de ver están
Rano Raraku, más conocida como la cantera donde se construían los moais; el volcán
Rano Kau, uno de los lugares con mayor energía concentrada en la isla; Orongo, la
aldea ceremonial de los ancestros de Rapa Nui;
Anakena, es la playa de arenas blancas y mar turquesa, donde arribaron
por primera vez los polinésicos a la isla.

Por todas estas bellezas naturales y dado el
incremento de turistas que visitan la isla año a año, es que sus habitantes tienen
mucha conciencia de la importancia de desarrollar un sistema sustentable, que
les permita optimizar sus recursos naturales y reciclar su propia basura.
En este contexto el complejo hotelero, el más antiguo
de la zona y con más de 50 años de experiencia, se ha destacado por modernizar
sus instalaciones y agregar paneles solares que proporcionan agua caliente a
cada una de las 30 habitaciones que hoy poseen.
Manuel Farías Gerente de operaciones del hotel, nos
cuenta que fue José Pacomio, fundador del hotel, quién tuvo una visión hace más
de 30 años: ofrecerles a los militares que viajaban desde Tahiti, una buena
cama para descansar y un nutriente desayuno para comenzar el día.

El Lodge, posee un sistema energético con un 90% de luces
LED y paneles solares que ayudan a calentar el agua, reutilizando esta misma
para regar los alrededores del Lodge, donde se preocupan de cultivar frutas y
verduras que utilizan en el desayuno, además, de mantener una cultura de
reciclaje en plásticos, vidrios y papeles, ofreciéndole a sus huéspedes la
posibilidad de vivir una experiencia ecológica en armonía con el entorno.
De esta manera el Lodge fue rediseñado buscando un perfecto
equilibrio de preservación y apreciación de la belleza natural y cultural que
la mística Isla de Pascua ofrece a sus visitantes. Cabe destacar que sus políticas
ecológicas están internacionalmente certificadas bajo los sellos Biosphere, por
lo que TripAdvisor los nombró el único hotel nativo sustentable de la isla.