Salvador es la capital del estado de Bahía, el estado más grande de la
región noreste de Brasil, que alberga a 9 estados y Bahía es el más extenso y
poblado de ellos.Vivir Bahía es más que conocer
una tierra fascinante. Es interactuar con la cultura viva y pulsante de un
pueblo sin igual. No hay acarajé sin baianas, no hay sonidos de atabaques,
berimbau o el trío eléctrico sin sus músicos, no hay belleza que encante más
que la sonrisa de un baiano.
Este pueblo alegre, fiestero,
creativo, amigo, hospitalario tiene una manera muy particular de ser que
nosotros podemos llamar de «baianidade».
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Ponta-do-humaita |
No importa el momento que elijas para visitar Salvador, la Ciudad de La
música es una fiesta todo el año. Hay 51 eventos confirmados en la capital de
Bahía, siempre llena de energía, alegría y, por supuesto, mucha música. Y para saber más de ellos en este link se detallan los principales
eventos en Salvador: https://www.salvadordabahia.com/agenda/
A continuación, te entregaré
una guía para tratar de conocer salvador en 7 días que, para esta ciudad, puede
no ser suficiente, pero, igualmente será una experiencia inolvidable con un
itinerario pensado especialmente para que veas,
pruebes, oigas, toques y puedas sentir que Salvador de Bahía es un lugar diferente.
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Pelourinho (c) Uiler Costa |
A través de estas líneas, te invito a conocer esta ciudad que al caminar
por el casco histórico podrás tener una, sin duda, una lección viva de la
historia de esta ciudad. La arquitectura colonial, las calles de piedra, las
iglesias monumentales, los recuerdos de esclavitud, todo te llevará a un
verdadero viaje en el tiempo. Así que te invito a comenzar tu viaje por Salvador de Bahía.
Primer día: conociendo la hospitalidad bahiana.
Se puede comenzar viajando por la ciudad a través de las iglesias
seculares, por la obra del escritor Jorge Amado y por la vasta y rica cultura.
Es importante reservar un día completo para conocer Pelourinho y sus
alrededores y, aun así, es difícil descubrir todo lo que ofrece.
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Mercado modelo (c) Uiler Costa |
Para finalizar el día, la sugerencia es visitar cafés, bares,
restaurantes, tiendas de antigüedades y centros culturales en Santo Antônio
Além do Carmen. Disfruta cada momento y continúa tu viaje experimentando las
raíces africanas, presentes también en la cocina, en el baile y, por
supuesto, la música.La alegría y la hospitalidad
han sido desde siempre una marca de los bahianos y los soteropolitanos.
Desde la llegada de Cabral con su gente, en
1500, hacer fiesta para recibir a quienes llegan está en la manera de ser de
los habitantes de la buena tierra. Con la mezcla de razas, además de la riqueza
humana y cultural, el resultado fue una sonrisa aún más abierta y diversificada,
traducido en las manifestaciones de calle que encuentra en el Carnaval su
apogeo.
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Ladeira da barra (c) Uiler Costa |
No es de casualidad de que el
primer museo del Carnaval en el país esté ubicado en Salvador. La Casa del
Carnaval, también conocida como la dirección fija de la alegría y la fantasía,
cuenta la historia de la fiesta, haciendo uso de mucha tecnología para hacerla
interactiva. Se trata del más reciente equipamiento cultural inaugurado por la
Municipalidad, ubicada entre el Terrero de Jesús y la Plaza de la Sé, en
Pelourinho,Centro Histórico de la primera capital de Brasil. Ya en la entrada,
tres caretas invitan a una inmersión en la cultura popular.
Segundo día:
playas e iglesias.
La Bahía de Todos los Santos
tiene muchos encantos. Uno de ellos, es la isla del Frade, que tiene una exuberante floresta atlántica y playas
paradisíacas. Se llega a ella, por la Playa de Nossa Senhora de Guadalupe, que tiene el sello internacional de sostenibilidad Bandera Azul. También
tienes que visitar la Iglesia de
Loreto y disfrutar de las Playas de Paramana, Viração y Tobar.
Muy cerca del continente,
todavía en Isla de Maré,
con pueblos muy pequeños, pequeñas iglesias y playas exuberantes vas a pasar un
día
relajante e inolvidable. Este paseo ocurre
diariamente, con salida a las 9h y retorno a las 17h30 (salidas regulares de barcos para paseo desde el Terminal Turístico náutico, en frente al Mercado Modelo).
Tercer día: aguas
calientes y fuertes coloniales.
Aguas calientes, transparentes
y muy calmas. Eso fue lo que Thomé de Souza encontró al llegar en Salvador. Es precisamente eso que hace del Puerto de
Barra una de las mejores playas del mundo, según innumerables publicaciones
nacionales e internacionales. ¡Pero hay mucho más!
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Iglesia de Loreto |
En Barra hay también cultura y
arte en los museos de los Fuertes de Santa Maria, San Diogo y San António de Barra (el Faro de Barra). El anochecer es deslumbrante
con derecho a aplausos de toda la gente que lo contempla. Hay deportes (diving, stand up paddle,
caiaque, canoa, surfing) y muchos otros que seguramente vas querer conocer.
Cuarto día:
caminando junto a Jorge Amado y Zélia Gattai
A Jorge Amado y Zélia Gattai
les gustaba tanto Rio Vermelho que vivieron ahí por 40 años. Hoy, la casa de
Jorge y Zélia, en la calle Alagoinhas, fue transformada en un memorial en donde
están preservados muebles, objetos y documentos de la pareja de escritores. Rio
Vermelho es también en donde queda la Casa de Yemanjá, para donde son llevadas
las ofrendas a la Reina del mar, el 2 de febrero.
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Casa de Jorge Amado
y Zélia Gattai
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El barrio que hace una gran
fiesta para Yemanjá es el mismo que tiene una vida nocturna bastante agitada,
con muchos bares y night clubs para que disfrutes hasta el amanecer.
Quinto día: a
pedir tres deseos en la Basílica do Nosso Senhor do Bonfim
Tú puedes ir a la Ciudad Baja
de dos maneras: sea por el Ascensor “Elevador” Lacerda sea por la Avenida Contorno,
que igualmente tiene una vista preciosa para la Baía de Todos los Santos. La primera parada es en la Basílica de “Nossa Senhora
da Conceição da Praia”.
De ahí, seguir al Mercado Modelo para admirar y comprar lindas piezas de artesanía regional.
El paseo sigue por la Avenida Contorno, en donde podrás hacer una parada en la
Bahia Marina y, en caso de tener hambre, ya puedes elegir uno de los
maravillosos restaurantes de ahí.
Luego siéguese rumbo al
Bonfim. Una parada en la plaza para ver al memorial Irmã Dulce, “el angel bueno
de Brasil”, es una excelente opción. Después de subir la Colina Sagrada para
conocer la basílica del Senhor del Bonfim y amarrar en la muñeca una “fitinha”
podrás hacer tres deseos los cuales seguramente se cumplirán. ¡Es la magia de
Bahia!
Luego vas a saborear un helado en Ribeira y conocer las iglesias de
Nossa Senhora de Penha y Nossa Senhora de Mont Serrat, además de ver al
anochecer en la Punta de Humaitá, uno de los sitios más bellos de Salvador.
Aprovechando que ya estarás en
la Baja podrás a la iglesia de Nossa Senhora da Boa Viagem, en donde se
encuentra la embarcación “Gratidão do Povo”, que trae la imagen de “Bom Jesus
dos Navegantes” el 1o de Enero.
Sexto día:
cantando junto a Dorival Caymmi y Vinicius de Moraes
Dorival Caymmi y Vinicius de
Moraes volvieron eterna a Itapuã, como uno de los barrios más cantados en verso y
prosa por la música brasileña. La vida a la orilla del mar, el água de coco
fresco, todo eso hace de Itapuã una verdadera inspiración. Por eso, nada mejor
que seguir la canción de Caymmi y “pasar uma tarde em Itapuã”, o, si aceptas
nuestra invitación, pasar todo el día ahí y por las playas de la cercanía.
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Feira-de-sao-joaquim (c) Amanda Oliveira |
Séptimo día: día
de museos y fútbol. En este ultimo día, ¿qué tal
ir al Dique del Tororó? En el Dique, ocho grandes esculturas de los orixás flotan
en un espejo de agua. Aprovechando que estarás cerca de la Arena Fonte Nova
podrás conocer al lugar en donde ocurre uno de los mayores clásicos del fútbol
brasileño, el BAVI.
Después de tomar lindas fotos
en el Dique y en la Arena Fonte Nova, podrás visitar al Corredor de Vitória, al
MAB -Museo de Arte de Bahia- y al Museo Carlos Costa Pinto, que propician una
inolvidable visión de la Bahia colonial e imperial.
Está también el Museo
Geológico de Bahia y la Iglesia de Nossa Senhora de la Vitória, la segunda más
antigua del país. No dejes de conocer, en el barrio de Graça, al Palacete de Artes
y a la Iglesia y Abadia de Nossa Senhora de Graça, en donde se encuentra
sepultada la india Catarina Paraguaçu.
Otro paseo que no se puede
dejar de hacer es al Solar de Unhão, en donde se encuentra el MAM – Museo de
Arte Moderna de Bahia – y el Parque de Esculturas, con una vista preciosa para
la baía de Todos los Santos. Hay también se encuentra el Museo de Artes Sacras.
Después de todo eso, todavía
podrás conocer la Feria de San Joaquim, con sus 7.500 comerciantes que venden
comidas locales, artículos de candomblé y artesanías para que vuelvas a la casa
con muchos recuerdos de Salvador de Bahía.
Y eso es lo que te invitamos a hacer. Con
el corazón que late ansiosamente, seguimos los caminos de la música que llevan
en sus notas toda la diversidad, el movimiento e historia de Salvador. Un
sentimiento único y una experiencia que sólo se puede vivir en la Ciudad de la
Música.