
Esta cumbre congrega a los principales expertos en
enoturismo a nivel internacional que, por su experiencia y conocimiento,
exponen sobre tendencias, casos de éxito y buenas prácticas para desarrollar de
mejor manera el enoturismo.
Para Chile, el evento establecido por la Organización
Mundial del Turismo (OMT) es una oportunidad que busca capitalizar el interés
que tiene esta experiencia entre los visitantes que llegan al país: durante el
último año, más de 550.000 turistas declararon venir motivados por las
actividades turísticas relacionadas al vino.
De este dato se desprende que el gasto total asciende
a la suma de US$1.200 por persona. Para este año, se espera que lleguen sobre
642.000 enoturistas.
Es por eso que acoger por primera vez este encuentro
posiciona a Chile como un destino de primer nivel para la práctica del
enoturismo, hecho que permite, a su vez, dar cuenta de los atributos de este y
otros valles productores, para que los viajeros amantes del vino visiten las
distintas regiones de Chile e impulsen de este modo las economías locales.
Uno de los principales promotores de este tipo de
experiencias es Zurab Pololikashvili, secretario general de la Organización
Mundial del Turismo, quien llegó a nuestro país para ser parte de esta nueva
versión de la conferencia.
Pololikashvili señaló que “el enoturismo crea empleo y
oportunidades de emprendimiento. Logra implicar todas las áreas de la economía
regional mediante sus vínculos con la artesanía, el entorno natural, la
gastronomía y el agroturismo. Allí reside su gran potencial para generar
oportunidades de desarrollo en destinos remotos”.
Y en la línea de la cercanía con las raíces y las
tradiciones, el representante de la OMT anunció que el lema del Día Mundial del
Turismo de 2020 será ‘Turismo y desarrollo rural’.
Para él, Chile es precisamente un ejemplo de cómo
aprovechar lo mejor del turismo apoyando el desarrollo rural, la conservación
de la naturaleza y las pequeñas empresas.
“Nos encontramos en una zona rural que sirve de
ejemplo para este lema, aquí encontramos la unión perfecta de la cultura, el
vino y las tradiciones rurales, todas conjugadas para impulsar el desarrollo”,
sostuvo el secretario general de la Organización Mundial del Turismo.
Por otra parte, el impulso a la economía y la apertura
a más fuentes laborales son uno de los tantos sellos de este sector. En tiempos
de crisis es cuando la industria turística ha demostrado una capacidad de
reinvención.
Al respecto, el ministro de Economía, Fomento y
Turismo, Lucas Palacios, manifestó que esto es “gracias al propio empuje de las
viñas que se desafían a ir cada vez más lejos, ampliando sus horizontes más
allá de la producción y la venta de vino, pero también es gracias a que, como
Estado, hemos implementado una política pública que fomenta el desarrollo
turístico sustentable, donde tenemos un tremendo potencial”.
El ministro destacó, además, que “si estamos hablando
de este tipo de turismo, es porque nuestros vinos hoy llegan a más de 150
países del mundo con la marca y el sello Chile. El vino es uno de nuestros
principales embajadores: somos el cuarto exportador a nivel mundial y, al
menos, una cuarta parte de los turistas extranjeros realiza actividades de
enoturismo en nuestro país”.
En tanto, la subsecretaria de Turismo, Mónica
Zalaquett, dijo que “esta es una oportunidad no solo para volver a mostrar la
variada oferta de vinos de primera calidad que tenemos y que hoy en día se
exportan y están en las mesas de millones de personas en el mundo, sino también
de mostrar nuestro territorio.
Hoy son más de cien viñas abiertas al enoturismo y
este congreso de trata de eso. Se van a transferir conocimientos, compartir
experiencias, propiciar diálogos y entregar herramientas, para que mejoremos
esa oferta enoturística”.
La realización de este tipo de actividades en regiones
es una demostración clara del sentido inclusivo y representativo que forma
parte del ADN de esta industria.

Es que Chile posee un gran potencial en la producción
y la cultura vitivinícola, desde donde surge el enoturismo como una oportunidad
de diversificación económica.
Para la directora nacional de Sernatur, Andrea
Wolleter, “el valor turístico del vino no solo potencia la riqueza vitivinícola
de una zona en particular, sino también las experiencias de su entorno, como
son la gastronomía, la cultura e incluso las experiencias de salud y belleza a
través de la vinoterapia. Por tanto, el enoturismo integra a todo el territorio
en que se desenvuelve esta actividad, lo que genera mayor desarrollo económico
en él”.
Hacer posible la conferencia fue posible gracias al
importante aporte del Gobierno Regional de O’Higgins y su Consejo Regional, más
el trabajo público-privado liderado por la Subsecretaría de Turismo, Sernatur,
la Municipalidad de Santa Cruz, Viñas de Colchagua y Enoturismo Chile, programa
estratégico de Corfo.
En palabras de su presidente, José Miguel Viu, “los
valles vitivinícolas tienen gran oportunidad de desarrollo económico e
integración de las comunidades gracias al enoturismo. Por eso, tomaremos esta
conferencia como un hito que marca un antes y un después para el sector,
reconocimiento de que la asociatividad y las alianzas público-privadas son la
clave del éxito”.
Claudio Naranjo, presidente la Asociación de Viñas de
Colchagua A.G., puntualizó que “se refuerza el objetivo de convertir al Valle
de Colchagua en un destino de enoturismo de clase mundial.
Estamos contentos de que nuestro valle haya sido
elegido como la sede de esta conferencia, lo que permite continuar posicionando
a Chile y a todos sus valles como un referente en turismo enológico y, a su
vez, al trabajo de veintidós años de nuestra asociación. Somos el valle más
premiado de Chile no solo en producción de vinos, sino que también Colchagua ha
recibido variados reconocimientos como destino mundial de turismo enológico”.
Con tres exitosas ediciones a su espalda, la
Organización Mundial del Turismo confió a Chile la realización de la cuarta
edición de la Conferencia Mundial de Turismo Enológico. Este año, el valle de
Colchagua, en la Región de O’Higgins, fue escogido como un escenario natural
para albergar este evento, dada su vinculación con el paisaje de viñedos y el
peso de la vitivinicultura del lugar.
Bajo el lema ‘Cocreando experiencias innovadoras’, se
están desarrollando temas relacionados con la experiencia de enoturismo, big
data, transformación digital y más, todo esto enmarcado en una mirada de
desarrollo sustentable de la actividad.
El evento abrió, el 4 de diciembre, con un masterclass
dictada por Enoturismo Chile, que invitó a los participantes internacionales a
vivir una aventura por la diversidad y la cultura de los valles vitivinícolas
de Chile a través de la gastronomía y el vino.
Entre las demás actividades, hubo, por ejemplo,
sesiones de talleres para explorar en temas relacionados con las experiencias
enológicas, que se seguirán desarrollando durante las jornadas de hoy y mañana
en la ciudad de Santa Cruz.