Durante todo julio, el hotel
despliega una programación especial, abierta tanto a huéspedes como a público
general, que convierte cada fin de semana en una invitación distinta: noches de
jazz con vista al mar, cenas acompañadas de música en vivo, fiestas luminosas
con DJ y un buffet dominical pensado para celebrar en familia. Todo en un mismo
escenario donde la gastronomía, la música y el entorno hacen el resto.
Viernes de jazz: el inicio
perfecto del fin de semana
Cuando cae la tarde sobre el
borde costero de Viña del Mar, los viernes se abren con una atmósfera íntima y
envolvente. Jazz Night propone un panorama donde la música en vivo
marca el ritmo de la noche, mientras el sonido del saxofón y los clásicos del
género se mezclan con una cuidada selección de coctelería.
Entre las 20:30 y las 23:00
horas, el espacio se transforma en un refugio cálido frente al invierno, ideal
para conversaciones largas, encuentros relajados y esa sensación de pausa que
solo la música puede crear.
Sábados de cena y música: una
noche que se vive en capas
Los sábados comienzan con una
velada que invita a quedarse: Notas y Sabores. Aquí, la cena se acompaña
de un cantante en vivo que envuelve el ambiente con interpretaciones suaves y
cercanas, generando una atmósfera pensada para disfrutar sin prisa.
Entre las 20:30 y las 22:30
horas, la gastronomía se convierte en protagonista, pero siempre en diálogo con
la música y el entorno frente al mar, dando forma a una noche que se siente más
como experiencia que como salida.
Sábado noche: cuando el
invierno se ilumina
Más tarde, la energía cambia
por completo. La luz cálida de la cena da paso a los colores intensos
de Neon Party, una celebración que transforma el hotel en una pista de
baile contemporánea.
Desde las 22:30 hasta las
02:00 horas, un DJ en vivo toma el control de la noche, acompañado de luces
neón, coctelería y un ambiente que invita a quedarse un poco más. Es el lado
más vibrante del invierno: música alta, energía compartida y la sensación de
que el fin de semana todavía no termina.
Domingos para quedarse: el
ritual de La Gran Mesa
Los domingos recuperan la
calma, pero no el encanto. La Gran Mesa propone un buffet amplio y
diverso que invita a cerrar la semana alrededor de la mesa.
Entre las 13:00 y las 16:00
horas, distintas estaciones gastronómicas reúnen sabores para todos los gustos,
en un formato pensado para familias, grupos de amigos y quienes buscan extender
el fin de semana con una propuesta relajada, frente a la inmensidad del
Pacífico.
Más que una agenda de
actividades, la propuesta busca instalar una idea simple: el invierno también
puede ser una temporada de encuentro, de sabor y de música, especialmente
cuando el mar es parte del escenario.
Sheraton Miramar Hotel
Avenida La Marina 15, Viña del Mar, Chile
Instagram: @sheratonmiramarhotel
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