Los espumantes son parte fundamental de las celebraciones de fin de año, y entender cómo elegirlos y disfrutarlos puede transformar cualquier brindis.
En esta temporada, donde se
mezclan cenas familiares, encuentros laborales y picoteos improvisados, Riccadonna
—con su gama italiana de estilos dulces, frescos y aromáticos— invita a
descubrir el arte de un espumante perfecto entre burbujas y sabor.
“Riccadonna es ese pequeño
lujo que convierte lo cotidiano en algo especial, y por eso quisimos crear una
guía sencilla para que todos puedan disfrutar sus espumantes de la mejor manera
en estas fechas. Nuestro objetivo es que la gente se atreva a explorar y
celebrar tanto los grandes como los pequeños momentos”, comenta Bárbara Torres
líder de la marca.
Dentro del mundo de los vinos
espumosos, se han posicionado como una alternativa accesible e ideal de
disfrutar en estas fechas. Pero para aprovechar al máximo cualquier botella no
basta con descorcharla; elegir el estilo correcto y servirlo bien puede cambiar
completamente la experiencia.
¿Qué opciones puedes elegir
para tus celebraciones de fin de año?
Antes de entrar a los
distintos estilos, hay dos reglas simples que marcan la diferencia: la
temperatura y la copa. Entre 5° y 6°C, según el espumante, se logran burbujas
finas y aromas más expresivos. Y para variedades frescas y florales —como el
Prosecco— las copas tipo tulipán o de vino blanco permiten que los aromas se
abran sin perder efervescencia.
Con eso en mente, Riccadonna
propone una guía –en una escala de dulzor– para elegir el estilo perfecto según
el momento:
Asti: Dulce, aromático y de
baja graduación, con notas de durazno, mandarina y flores blancas. Perfecto
para postres navideños, pan de pascua, frutos secos y quesos suaves. También
sorprende con ciertos mariscos. Se disfruta mejor a 5°C.
Ruby: La opción más intensa y
colorida. De tono rojo rubí, con sabor amielado y notas a berries negros. Ideal
con comida agridulce típica de Año Nuevo, platos BBQ, postres frutales o con
menta. Servir a 5°C.
Moscato Rosé: Dulce, fresco y
floral, con aromas a frutillas, frambuesas y pétalos de rosa. Va muy bien con
cheesecake, pastelería de nueces, quesos añejados y postres fríos como helados
o sorbetes. Temperatura ideal: 6°C.
Prosecco: El más versátil y
fresco de la familia. Notas cítricas, manzana verde y pera que funcionan
perfecto con aperitivos: focaccia, charcutería, canapés de mariscos, ensaladas
o pastas. También acompaña muy bien cocinas especiadas. Servir a 6°C.
En fechas donde las reuniones de todas las categorías abundan, entender los matices de cada espumante permite darle un nuevo protagonismo a la mesa.
Ya sea para una gran cena familiar, una
celebración laboral, para un picoteo improvisado con amigos, las burbujas de
Riccadonna ofrecen una alternativa fresca, festiva y fácil de disfrutar,
perfecta para brindar tantas veces como lo amerite la temporada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario