No hay tiempo ni lugar que impida
disfrutar un helado, sobre todo a los chilenos, el mayor consumidor de
este producto en Latinoamérica, especialmente en los meses de más calor de este
verano en el cual, los chilenos consumieron 37 mil kilos según información
recogida por ICB Food Service.
Infaltable en las tardes de playa o de
piscina, era el símbolo de las vacaciones escolares y cuando llegaba marzo,
coincidiendo con la vuelta a clases, se acababa la temporada de helados hasta fin
de año.
Por suerte, eso ya terminó ya que poco a
poco, nuevos sabores, nuevas texturas, nuevos ingredientes ayudaron a ampliar
la paleta de sabores y opciones. Ahora, tanto en verano como en invierno, las
heladerías están abiertas, en los supermercados hay una variedad de marcas, sabores
y están en las cartas de los restoranes donde los sirven solos o como
acompañamiento en el postre.
¿Helados con frío y con lluvia? Sin
problemas. Que mejor que una bola de helado de vainilla derritiéndose sobre un
trozo de tarta de manzana o como acompañante de un chocolate caliente o brownies
o merengues o muffins o con lo que la imaginación dicte.
Cambios en la industria
Según Ignacio Milles, heladero y consultor
en heladería artesanal, fundador de la Copa Nacional de Heladería “hasta hace
unos 35 años, había una pequeña variedad de sabores para elegir y a veces, los
que se servían (helados de máquina) no eran de buena calidad.
Sin lugar a dudas, que hemos visto un gran
cambio en la industria del helado, especialmente, en los últimos diez años, con
propuestas cada vez más interesantes y de mejor calidad a lo largo de todo
Chile.
Hoy, el consumidor distingue un helado
artesanal de uno industrial y está dispuesta a pagar por ello, a escuchar la
propuesta del heladero y a atreverse a probar nuevos sabores.
En la mayor oferta, han incidido múltiples factores como el mayor acceso a conocimientos técnicos que hoy, le permiten al heladero crear sus propias recetas y ajustarlas según la temporada o la disponibilidad de materia prima, porque la heladería es un rubro que avanza muy rápido y cada vez hay más ingredientes, conocimientos y técnicas que ayudan al heladero a ofrecer un producto que se adapte de mejor forma a los requerimientos del consumidor.
Al mismo tiempo, cada vez hay más
disponibles insumos importados y nacionales de muy buena calidad, que se
actualizan año a año y sorprenden al mercado con nuevas propuestas. Lo mismo
pasa con el equipamiento requerido para fabricar y vender helados, donde se ha
reducido la barrera de entrada existente
Años atrás o tenías que hacer una
inversión muy alta o comprar una máquina muy grande para comenzar en este rubro
y hoy, ya no es así.
Por otro lado, la creación de puntos de
encuentro para la comunidad heladera, con ferias como Santiago bajo cero y
la Copa Nacional de Heladería, que acaba de celebrar cinco años, han contribuido a una mayor y mejor oferta que
pone a las heladerías de nuestro país a un muy buen nivel frente a la escena
internacional, al día con las tendencias e innovaciones y el público pide
nuevos formatos como el helado frito o el brioche helado, alternativas keto,
veganas, kilómetro cero, entre otras que exigen al heladero mayores
conocimientos y técnicas para poder responder a las demandas de los clientes”.
Beneficios de los helados
Los helados tienen múltiples beneficios
que los convierte en un alimento necesario para el funcionamiento del cuerpo
humano.
Son una fuente en energía, vitaminas,
proteínas y calcio (si son lácteos) hidratan, reconstituyentes, ayudan a
cicatrizar inflamaciones de la garganta y ayudan en los procesos digestivos.
Como postres son un comodín, apoyan en la
improvisación y resuelven una comida de manera perfecta ya que se pueden servir
de infinitas maneras y sin grandes complicaciones.
Junto con ofrecer infinitas opciones y
sabores, generan felicidad ya que con el solo hecho de pensar en comer un
helado, las personas se alegran. Lo anterior, porque contienen un aminoácido
llamado triptófano que, junto con otros, ayudan a generar serotonina que es
conocida como “la hormona de la felicidad” que ayuda a las personas a combatir
el stress y el cansancio y lo que ayuda a las personas que sufren de depresión
estacional a enfrentar con más optimismo los meses de invierno porque, los
helados no son solo para el verano.
En tanto, Cecilia Campos, nutricionista de
la Dirección General Estudiantil de la Universidad Católica del Maule,
recomienda el consumo de helados tomando en cuenta el tipo de helado consumido y de cuáles son sus
ingredientes.
Que las niñas y niños participen en su
elaboración casera, es una manera más atractiva, distinta, más didáctica
de hacerles consumir leche y frutas.
Precauciones en su consumo.
Al mismo tiempo, la profesional considera
que hay que tener cuidado con la frecuencia de ingesta porque la mayoría son ricos
en azúcares simples que se absorben rápidamente en el
organismo,
provocando pic de glicemias y también son ricos en grasas saturadas
“Lo mejor es comer uno al día. Para comer
libremente, se recomiendan aquellos elaborados en la casa, donde no
se usen azúcar o
miel. Podemos ocupar algún tipo de endulzante o algún saborizante sin azúcar
extra o, simplemente, endulzarlo con el dulzor
de la fruta y en compañía de agua o de algún lácteo siendo,
una de las formas más
fáciles de hacer en casa.
Lo anterior, pensando que esto es una recomendación
en la población sana y no en para personas
que tengan resistencia a la
insulina o personas que tengan problemas de glicemia como la diabetes
y en esos casos, no es recomendable su ingesta”.
Nuevos sabores todo el año.
Un ejemplo de temporada de helados en
otoño es la presentación de la carta de helados de El
Taller, que desde hace 9 años lanza una
carta nueva en cada estación del año, con sabores inéditos de alta calidad, con
un cuidadoso trabajo de investigación y pruebas en búsqueda de perfectos
tributos a productos icónicos de la cultura nacional o frutos
representantes de las regiones chilenas.
El 2023 fue la única gelateria
chilena elegida para exponer y realizar un helado representativo de la cultura
de nuestro país en la feria de helados más importante del mundo, SIGEP,
donde encantó con una versión especial de Helado de Maní Confitado. Además,
en 2018 fue elegida entre las 40 mejores del mundo y la tercera en
Latam. También son pioneros en sabores para dietas especiales, siendo
los primeros en Chile en desarrollar helados LowCarb Keto en Alta Calidad.
Liderada por sus fundadores Diego Lisoni,
Chef, Primer Embajador chileno de Cattabriga para Sudamérica y Miembro Auditor
de L'Académie Culinaire de France, y Nicolás Lisoni, enólogo y entusiasta
de nuevos sabores y aromas, El
Taller presenta una carta que
transporta al Otoño de Chile, con una selección de nuevos helados que se suman
a su versátil y entretenida carta.
Esta temporada, El Taller presenta un helado de Kiwi, un fruto clásico de otoño en nuestro país; plátano con Leche Condensada y Yogurt Limón sutil, perfectos para las tardes más frescas
También vienen innovadoras versiones de
helados de Cabritas Crocantes con Salsa de Caluga, imperdible para
maratones de películas; castañas, Té Chai, Chocolate Blanco con Almendritas y
Avellanas y un entretenido homenaje a el Sahne Nuss, el chocolate de
chile, con las almendritas tostadas siempre crocantes que muchos también
disfrutan en forma de huevito en Pascua de Resurrección.
Con una carta amplia y creativa, con más de 350 sabores desarrollados, entre las cuales también hay opciones de fruta, sin azúcar y LowCarb Keto, El Taller está ubicado en Avenida Providencia 1467, comuna de Providencia. Además, se pueden realizar pedidos on line a través de www.eltallerchile.cl Más información en @eltallerchile
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