La viña Casas del Bosque del Valle de Casablanca da vuelta la página de una
categoría tradicional y presenta una línea de cinco vinos que pone el acento en
el origen, la selección de materia prima y el trabajo artesanal en bodega.
Viña Casas del Bosque relanzó
su línea insignia bajo el nombre Casas del Bosque Handcrafted, poniendo
fin a más de una década en que esos vinos circularon en el mercado bajo la
denominación Gran Reserva. El cambio no es cosmético: responde a una decisión
estratégica de la bodega de desprenderse de una clasificación que, según sus
directivos, no cuenta con respaldo regulatorio en Chile y no logra comunicar el
nivel real de los vinos que la componen.
“Durante años estuvimos atados
a conceptos como el Reserva y el Gran Reserva, que en Chile no están bien
regulados”, reconoce Alberto Guolo, enólogo de la viña. La misma lógica
llevó a la bodega a transformar su línea Reserva en Casas del Bosque
Collection hace un par de cosechas. Ahora, con Handcrafted, se cierra ese
proceso de renovación de identidad.
Origen y oficio como eje
El nombre Handcrafted no es
casual. Remite a una forma de hacer vino basada en decisiones conscientes:
selección de origen según la variedad, trabajo con tiempo y paciencia, y una
guía permanente del criterio enológico. El resultado, según la viña, son vinos
clásicos reinterpretados con una expresión actual y capacidad de guarda.
Jaime De La Barra, Gerente General de Casas del Bosque, lo sintetiza con una imagen concreta: “Una decisión que en el momento parece menor —cosechar un lunes o un jueves, elegir esta parcela y no la de al lado, dejar el vino un poco más o un poco menos en crianza— termina siendo la diferencia entre un vino bueno y un vino que te emociona. Eso lo tenemos como mantra en Casas del Bosque.”
“Handcrafted vino a
mostrar cómo trabajamos hace años, con una exigencia muy alta, una búsqueda
constante de la excelencia y un estilo que siempre ha mirado hacia adelante”,
enfatiza Jaime De La Barra.
Cinco vinos, tres territorios
La línea debuta con cinco etiquetas distribuidas en tres valles chilenos. Las cepas de clima frío —Chardonnay, Pinot Noir y Syrah de Las Dichas— se expresan en Casablanca.
El Carmenere proviene de Peumo, y el Cabernet Sauvignon del
Maipo, cada uno en el territorio donde, según el equipo de la bodega, alcanzan
su mejor versión.
Guolo destaca que cada vino
inició su transformación hace más de dos años: “La línea está compuesta por
cinco vinos: Chardonnay, Pinot Noir, Syrah de Las Dichas, Carmenere de Peumo y
Cabernet Sauvignon de Maipo. Los vinos iniciaron un camino y hoy estamos viendo
los resultados”, señala.
Una apuesta de marca con
horizonte exportador
La directora ejecutiva de la viña, Giorgianna Cúneo, admite que la transición no será instantánea en todos los mercados. “Debíamos dar este paso. La categorización Reserva y Gran Reserva responde a una clasificación tradicional, y como viña estamos en un camino de vanguardia. En algunos mercados menos maduros hay que trabajar un poco más, sin embargo estamos confiados en que será un gran aporte para la imagen de la marca”, afirma.
La presentación oficial se
realizó en la propia viña, con una mesa al aire libre instalada dentro de una
calicata —la excavación que permite observar el perfil del suelo—, en una
puesta en escena que buscó plasmar que el origen, la selección, el trabajo enológico
y la guarda son los pilares de la nueva imagen.
Sobre Viña Casas del Bosque
Viña Casas del Bosque es una bodega ubicada en el Valle de Casablanca, reconocida por su enfoque innovador y su búsqueda de identidad propia. A lo largo de los años ha transformado sus líneas de producto para reflejar con mayor precisión el carácter de sus terroirs y el trabajo de su equipo.



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