Daniela González, nutricionista
Usach, señaló que esta unión aporta vitaminas, antioxidantes y grasas
saludables para el cuerpo humano. Por su parte, Marcela Zamorano, experta en el
análisis de alimentos, subrayó el valor altamente proteico de ambos productos.
Muchas personas recuerdan
la espinaca por el popular personaje de Popeye, que la consumía para
obtener fuerza. Lo que pocos conocen son los fantásticos
beneficios que tiene este alimento y lo saludable que resulta
cuando se combina con el huevo.
Estudios científicos revelan que esta
mezcla aumenta significativamente (hasta tres veces más) la absorción de
luteína en la sangre en comparación al consumo único de espinacas. Las
grasas y lípidos de la yema de huevo mejoran la biodisponibilidad de este
antioxidante, esencial para la salud ocular y la reducción del riesgo de
enfermedades degenerativas.
Investigaciones publicadas en
el Journal of Nutrition destacan que la yema de huevo facilita
la absorción de carotenoides como la luteína y la zeaxantina presentes en las
hojas verdes.
Además, la combinación de luteína y
zeaxantina (presentes en espinacas) con la colina y proteínas del huevo ayuda a
proteger los ojos del envejecimiento y mejora la función cognitiva, incluyendo
la velocidad de reacción.
Incluso, The Nutrition Source de Harvard
recomienda combinar huevos con vegetales como la espinaca para lograr un
desayuno equilibrado (lo que incluye opciones como revueltos o omelette).
Beneficios de comer espinaca y huevo
juntos
Daniela González, nutricionista y
académica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago,
abordó los beneficios de mezclar estos alimentos, ya sea para el desayuno,
almuerzo, once o cena. “Esta es una combinación muy interesante desde el punto
de vista nutricional.
La espinaca es rica en vitaminas,
minerales y antioxidantes importantes para la salud ocular y
cardiovascular. Y el huevo aporta proteínas de muy buena calidad y también
grasas saludables que están en la yema. Cuando se comen juntos ocurre algo bien
interesante, la grasa del huevo ayuda a que el organismo absorba mejor
algunos antioxidantes de la espinaca”, reveló.
La profesional señaló a Diario Usach que hay estudios que “han mostrado que
aumenta la absorción de carotenos y vitamina E en la sangre.
Además, en personas con síndrome
metabólico se ha observado que desayunos que incluyen espinaca con huevo pueden
mejorar algunos indicadores de salud, como aumentar el colesterol HDL (el
bueno) y disminuir algunos marcadores de estrés oxidativo”.
La académica Usach agregó que “el huevo
con espinaca entonces es una mezcla muy nutritiva que combina proteínas,
vitaminas, antioxidantes y grasas saludables, y cuando forma parte de una
alimentación equilibrada puede contribuir a la salud cardiovascular, ocular y
metabólica”.
En tanto, Marcela Zamorano,
experta en análisis de los alimentos y composición química, además de académica
de la Facultad Tecnológica de la Universidad de Santiago, aseguró que “el huevo
es uno de los alimentos de origen animal que tiene la mejor calidad de proteína
desde el punto de vista nutricional.
Entonces, mezclarlos los dos,
especialmente por el huevo, vamos a tener una mezcla altamente proteica y
con un buen aporte de este tipo de nutriente, además de fibra”.
Sobre si es efectivo que la mezcla puede
servir para ganar masa muscular gracias a las proteínas que tienen ambos
alimentos, la nutricionista Daniela González aclaró que es importante entender
cómo funciona el aumento de masa muscular.
“Para ganar músculo se necesitan
principalmente dos cosas que son entrenamiento de fuerza y una cantidad
suficiente de proteínas a lo largo del día. En esta combinación, el
alimento que realmente aporta proteína de buena calidad es el huevo, que contiene
todos los aminoácidos esenciales y es muy eficaz para estimular la síntesis de
proteína muscular”, comentó.
La académica Usach indicó que dos huevos
aportan entre 12 y 14 gramos de proteína de muy buena calidad. “La espinaca
tiene algo de proteína, pero en menor cantidad y de menor impacto para el
músculo. Su aporte más relevante son los micronutrientes y antioxidantes
que complementan la dieta”, aseguró.
De esta manera, la profesional sí señaló
que un plato de espinaca con huevo podría ser una buena opción, dentro de
una alimentación orientada a ganar masa muscular. “Eso sí, el factor más
importante sigue siendo entrenar fuerza regularmente y alcanzar el consumo
total de proteínas que el cuerpo necesita durante el día”, manifestó.
Espinaca cruda o cocida
La espinaca, que está llena de nutrientes
como vitaminas K, A, C, ácido fólico, hierro y calcio, se come de diferentes
maneras, cruda o cocida. Marcela Zamorano profundizó sobre este tema y
señaló que “lo que cambia entre la cruda y cocida es la humedad, especialmente
la drenada que es la que en el fondo cuando cocemos y después le eliminamos el
agua. En fibra, la fresca bordea un 3% y la cocida un 2,3%”.
Por otro lado, la nutricionista Daniela
González planteó que no existe una forma mejor para comerla. “Cada preparación
tiene distintas ventajas. La espinaca cruda mantiene mejor algunos
nutrientes que son sensibles al calor (cocción), como la vitamina C y
algunas vitaminas del grupo B, por eso es una buena opción como ensalada.
Por último, indicó que “la cocción ayuda a reducir compuestos como los oxalatos, que pueden dificultar la absorción de algunos minerales. Por eso, lo más recomendable es alternar las dos formas.
Consumir espinaca cruda en algunas preparaciones y cocida en otras, evitando hervirla durante mucho tiempo para no perder demasiados nutrientes”.


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