viernes, 9 de enero de 2026

Sabores mediterráneos llegan a la mesa de la mano de una merluza al alioli

Un pescado versátil y clásico de la mesa chilena, con una carne suave y un sabor delicado: la merluza es perfecta para platos con estilo, pero sencillos, como esta propuesta al alioli, que combina tradición y frescura en cada bocado.

 Es una opción que invita a explorar nuevos sabores y a disfrutar de la cocina con calma, acompañada de un buen vino.

La merluza al alioli llena la cocina de aromas cálidos y evoca la calidez de una mesa bien servida. La frescura y notas cítricas de un vino blanco joven realzan la suavidad del pescado y equilibran la untuosidad del alioli, convirtiendo cada bocado en una experiencia armoniosa.

“Un Sauvignon Blanc o un Rosé bien seco son opciones perfectas para acompañar este plato sin opacar sus sabores”, comenta Jaime Roselló, enólogo chileno y fundador de la viña Acróbata.

En esta receta se utiliza pisto, un plato tradicional español, consistente en una mezcla de verduras como tomate, pimentón, zapallo italiano y cebolla, cocinadas lentamente en aceite de oliva hasta que se concentran sus sabores, como una suerte de ratatouille. Funciona como base perfecta para el pescado, aportando color, textura y un toque mediterráneo.

Merluza al alioli

Ingredientes: Para el pisto (base de verduras mediterránea): 1 cebolla; 1 pimentón rojo; 1 zapallo italiano; 2 tomates maduros; Aceite de oliva; Sal a gusto.

Para la merluza al horno: Base de verduras al estilo ratatouille o “pisto” 4 lomos de merluza; Aceite de oliva; Pimienta en grano

Para el alioli: 1 huevo; 130 ml de aceite de oliva suave o de girasol; ½ limón; 1 diente de ajo pequeño; Sal

Maridaje: Vino blanco joven

La preparación comienza con la base de verduras: el pisto. Se pica finamente la cebolla, el pimentón, el zapallo italiano y los tomates, y se sofríen lentamente en un hilo de aceite de oliva hasta que se concentran sus aromas y sabores, adquiriendo una textura suave y un color vibrante que será la cama perfecta para el pescado.

Sobre una bandeja de horno se coloca una capa generosa de estas verduras y, sobre ellas, los lomos de merluza, añadiendo un chorrito de aceite de oliva y un toque de pimienta recién molida. El pescado se hornea durante unos 10 minutos a 170 °C, o hasta que las lascas se separen con facilidad, liberando su aroma delicado en la cocina.

Mientras el pescado se cocina, se prepara el alioli. Todos los ingredientes se colocan en el vaso de la batidora y se trituran sin mover el brazo hasta que la mezcla comienza a emulsionar. Luego se sube y baja suavemente hasta conseguir una textura cremosa y firme, lista para cubrir el pescado.

Una vez horneado, la merluza se cubre con una fina capa de alioli y se gratina con un soplete para lograr un acabado dorado y delicado; si no se dispone de soplete, se puede gratinar al grill del horno a 200 °C durante 2-3 minutos. Finalmente, se sirve acompañado de una copa de vino blanco o Rosé joven, bien frío, que realza la suavidad del pescado y el toque mediterráneo del pisto, completando un maridaje perfecto.

TEKA y sus productos de vanguardia

En una mesa inspirada en los sabores del Mediterráneo, el vino blanco se convierte en un aliado esencial del pescado. La cava TEKA RFV 10032 GBK ha sido creada para que cada botella alcance su punto exacto, preservando su frescura, sus aromas y la estructura que define su carácter.

Gracias a su tecnología PerfecTemp, permite ajustar la temperatura ideal para cada tipo de vino, asegurando que un Chardonnay mantenga su untuosidad o que un Sauvignon Blanc conserve sus notas cítricas y minerales. El control de humedad evita que el corcho se reseque, manteniendo cada etiqueta lista para descorchar en el momento perfecto.

“El vino blanco necesita equilibrio: demasiado frío apaga sus aromas, demasiado cálido los distorsiona. Una cava que mantenga la temperatura estable hace posible que el maridaje cobre sentido”, señala Jaime Roselló, quien recomienda servir entre 9 y 11 °C para acompañar pescados blancos y preparaciones suaves. Si te vas a atrever con un vino tinto, que sea joven y su temperatura esté entre 14 y 15ºC. 

Con un diseño elegante, estantes de madera y guías telescópicas que reducen vibraciones, la cava TEKA RFV 10032 GBK combina precisión y estética para disfrutar el vino como en bodega.

“En TEKA diseñamos productos que transforman momentos cotidianos en experiencias. Nuestra cava no solo conserva el vino: realza la forma en que se comparte, invitando a disfrutarlo como parte natural de la cocina”, comenta Natalia Roldán, líder de marketing de TEKA.

Revisa el catálogo completo y conoce todos los productos en: https://www.teka.com/es-cl/

Sobre TEKA Group

TEKA Group es un grupo multinacional fundado en 1924 en Alemania, actualmente presente en más de 100 países, especialista en el diseño y fabricación de electrodomésticos y fregaderos de acero inoxidable. Entre sus productos para la cocina destacan los hornos, placas, campanas y fregaderos. El grupo mantiene una decidida apuesta por el diseño y la innovación continua, lo que le ha permitido obtener 34 galardones en esta materia en los últimos dos años. Sus marcas principales son TEKA, Küppersbusch e Intra.

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