Uruguay, tradicionalmente reconocido por
su vino Tannat, está viviendo una transformación vitivinícola gracias al
crecimiento del Albariño, una uva blanca originaria de Galicia, España.
Este fenómeno ha destacado principalmente en
nuevas zonas viticultoras de Uruguay, que van desde las sierras pedregosas de
Lavalleja hasta las bodegas oceánicas.
Hoy la cepa Albariño se planta en la
mayoría de los viñedos de Uruguay y tanto en la costa Atlántica como la del Río
de la Plata, Montevideo, Canelones y Colonia producen albariños de prestigio
internacional.
Aparece una nueva estrella
La leyenda cuenta que la variedad de uva
Albariño, fue introducida en Galicia desde Francia por monjes cistercienses
allá por el siglo XII, en sus peregrinaciones por el Camino de Santiago.
Lo cierto es que los estudios científicos
posteriores han determinado que esta variedad es autóctona de la tierra
gallega, trazando su rastro genético en la región incluso en fechas anteriores.
Algo que apuntala aún más el orgullo y el
valor de identidad de esta variedad para los viticultores gallegos y para todos
los amantes del vino de esta comunidad.
Y no es para menos, ya que la variedad
Albariño, una uva de marcada acidez natural y buen contenido en azúcares, es la
materia prima a partir de la cual se elaboran algunos de los mejores vinos
blancos de España y también del mundo.
Albariño en Uruguay.
Esta cepa fue introducida en Uruguay por
Juan Bouza quien, honrando sus orígenes gallegos, en 2001 realizó la primera
plantación en Las Violetas -Canelones y en 2004 se realizó la primera
vinificación.
Sus características distintivas, como ser
un vino seco, con alta acidez, frescura y notas minerales, han capturado la
atención tanto del mercado local como internacional.
"Esta variedad está asumiendo un papel central en el posicionamiento de Uruguay como un productor clave de vinos blancos," apunta Alejandra Cabrera, la responsable de producto enoturismo en el Ministerio de Turismo.
¿Por qué esta cepa está teniendo
éxito en la región Este del país?
Las bodegas cercanas al Océano Atlántico
aprovechan la influencia marítima para producir vinos con una expresión salina
y mineralidad únicas y experimentan diferentes métodos de vinificación, como
fermentación en acero inoxidable, maduración en roble y sobre lías, para
diferenciar sus vinos.
El efecto Albariño en Uruguay
La viticultura en el país ha pasado por
una renovación gracias a esta cepa y esto está teniendo un efecto positivo en
la economía local, generando empleos e impulsando el turismo.
Los enólogos están entusiasmados con
respecto a la vinificación de la cepa Albariño, por ser muy versátil. Como
resultado, Uruguay se ha consolidado como el productor más importante de
Albariño fuera de Galicia, ganando reconocimiento en mercados clave como los
Estados Unidos y Europa.
Características de la variedad
Albariño y formas de cultivo
La Albariño es una variedad que destaca
por su acidez natural y su potencial aromático, por lo que resulta
perfecta para elaborar vinos blancos jóvenes, aunque esta acidez también la
hace muy interesante para hacer vinos blancos con crianza, como vinos blancos
de barrica o incluso vinos blancos de crianza sobre lías, más complejos de
producir.
Por dentro, la
pulpa se presenta transparente y jugosa y el mosto verdoso.
En cuanto a los cultivos, las cepas de
Albariño se han adaptado perfectamente al clima oceánico de Uruguay con una gran
influencia de la humedad oceánica y una buena exposición solar siendo más sensibles
a los períodos de sequía que al exceso de humedad.
Las cepas son vigorosas y fértiles y
suelen cultivarse en parrales y espalderas, métodos de cultivo que guían a la
planta conforme esta va creciendo, lo que permite un mejor aprovechamiento de
la luz, aunque suponen un mayor esfuerzo en las tareas de cuidado y recolección
de los frutos.
Por otra parte, en Galicia se cultiva mediante
pérgolas, en las que las parras crecen a lo alto, permitiendo separar las uvas
del exceso de humedad que pueda desprenderse del suelo y favoreciendo la
circulación de corrientes de aire por debajo de las hojas de la planta y de los
racimos siendo una buena forma también de proteger a la parra contra el ataque
de enfermedades como el mildiu, ante la que la Albariño muestra bastante
resistencia.
Las cepas son también resistentes al hongo
botritis, aunque se muestra sensible a otros hongos como los que provocan la
enfermedad del oídio.
El vino Albariño
La acidez natural de la variedad Albariño
y su riqueza aromática son dos de las claves principales a la hora de definir
la personalidad de estos vinos, siendo los monos varietales de esta uva los más
representativos.
El verdor del mosto de estas uvas deriva
en vinos de color amarillo limpio y brillante, con tonos dorados que recuerdan
al color del limón maduro, y a menudo presentan también matices
verdosos. A los ojos, los vinos Albariño son, por tanto, vinos blancos
luminosos e intensos.
En el terreno aromático, destacan los
aromas propios de la vid, sobre todo en el caso de los blancos jóvenes de
Albariño: olor a frutas: cítricos maduros, manzanas, uvas; los matices
florales; azahar, jazmín; y también se encuentran a menudo ciertos aromas
herbáceos
En boca, se muestran frescos y redondos, con una acidez notable que es ya seña de identidad de estos vinos. También destacan por su buen grado alcohólico.
Son vinos untuosos y con buen cuerpo,
que dejan recuerdos largos de esas notas de cítricos maduros que ya se aprecian
durante la fase olfativa.
Maridaje.
En lo referente al maridaje y
viniendo de dónde vienen, ni que decir tiene que los vinos Albariño son la
opción de maridaje perfecta para acompañar pescados y mariscos como el
rodaballo, el bacalao, el atún o la merluza son candidatos ideales para
descorchar una botella.
Para concluir con el maridaje, también acompaña
muy bien carnes blancas, arroces a base de mariscos y pescados, o quesos de
intensidad media y quesos poco curados.
Bodegas destacadas en la región Este
● Bodega Cerro del Toro (Maldonado)
Localizada cerca de Punta del Este, esta bodega produce unos Albariños
excepcionales, tanto como vino joven como envejecido sobre lías durante nueve
meses. Este último vino destaca por su frescura y notas de durazno y damasco,
con una complejidad que lo diferencia de otras etiquetas. https://www.cerrodeltoro.uy/
● Bodega Garzón (Maldonado) Garzón es uno
de los mayores productores de Albariño en las Américas, dedicando una quinta
parte de sus viñedos a esta variedad. Su enfoque incluye la producción de vinos
frescos y aromáticos, que han ganado popularidad internacional, especialmente
en los Estados Unidos. Esta bodega, utiliza suelos graníticos cercanos al mar,
lo que potencializa la mineralidad de sus vinos.
https://bodegagarzon.com/es/
● Familia Deicas (Garzón) La Familia
Deicas ha llevado el Albariño uruguayo a mares internacionales, con etiquetas
como Cru D'Exception y Atlántico Sur. Sus cultivos, se benefician de suelos
graníticos y técnicas como fermentación espontánea y maduración prolongada en barricas
de pequeño y gran porte. https://www.familiadeicas.com/
● Bodega Bouza - Las Espinas El sueño de la Bodega Bouza se expandió hacia el este uruguayo en 2008, con la adquisición de tierras en el Cerro Pan de Azúcar, un enclave único donde convergen la Sierra de las Ánimas y la Sierra de Carapé, a pocos kilómetros del mar. La bodega familiar es referencia en la producción de vinos de alta calidad en Uruguay. https://bodegabouza.com/bodega-las-espinas
● Bodega José Ignacio Situada en el encantador entorno de José Ignacio, se destaca por la producción de Albariño, un vino que captura la esencia del terroir costero uruguayo. Esta bodega boutique ofrece una experiencia enoturística íntima y exclusiva, donde los visitantes pueden disfrutar de degustaciones personalizadas y paseos por sus viñedos. https://ojoseignacio.com/

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