Con más de cincuenta invitados
y junto a la directora ejecutiva de la Viña Casas del Bosque, Giorgianna Cúneo,
su Gerente General, Jaime de la Barra, el equipo enológico liderado por Alberto
Guolo, además de stakeholders enfocados en el mercado nacional e internacional,
como propietarios de destacados restaurantes, sommeliers, chefs, creadores de
contenido, prensa especializada y clientes brasileños, se dio inicio a la
Primera Cata Vertical de“La Trampa”, que junto a la gastronomía liderada por la
chef Paloma Fuenzalida y su equipo crearon un maridaje exclusivo para la
cosecha 2020, 2022 y 2023.
En ella, se buscó realzar las características más importantes de las principales cepas, que son las protagonistas de este gran ensamblaje de clima frío: Syrah, Malbec y un pequeño porcentaje de Pinot Noir, combinando con preparaciones modernas que se elaboraron para la ocasión.
La producción se realizó en la
sala de barricas de Casas del Bosque, donde se trabajó en una mesa que instó a
compartir y celebrar La Primera Cata Vertical de La Trampa, con una puesta en
escena marcada por la personalidad mágica y única de este vino insigne del
clima frío nacional.
Un vino de
excelencia
El origen de “La Trampa” se
remonta a principios de los años 2000, cuando comenzó a gestarse el sueño del
“Gran Tinto frío chileno”, mediante una innovadora propuesta de plantación de
Syrah de bajos rendimientos en suelos graníticos en lo alto de las colinas del
valle de Casablanca.
Para la directora ejecutiva de
la Viña Casas del Bosque, Giorgianna Cúneo “desde que fueron plantadas las
primeras parras de Syrah en las lomas de “La Trampa” supimos que habíamos
elegido el mejor terroir para cumplir nuestro propósito.
Con los años la experiencia
nos fue mostrando que complementar nuestro Syrah con Malbec y más tarde Pinot
Noir, daría origen a este gran vino que logra una fineza profunda y una
elegancia como en ningún otro ensamblaje proveniente de clima frío”, puntualizó.
De esta forma, La Trampa no solo se convierte en uno de los vinos más premiados y aclamados por los amantes del vino, sino que se une a una cata vertical que invita a conectar con los sentidos y que deja en manifiesto la lenta maduración de las cepas tintas de este gran ensamblaje, con Syrah, Malbec y Pinot Noir, que destaca por su color púrpura intenso, con notas a moras, aceitunas negras, pimientas, frutos rojos y notas florales, producto de su perfecta combinación.
Un tinto fresco, de cuerpo medio, con taninos resueltos, sedosos, con buena persistencia y buen largo, una invitación a conectar con las raíces de lo mejor del Valle de Casablanca.




No hay comentarios:
Publicar un comentario